domingo, 3 de febrero de 2013

Capítulo 24: Mi cumpleaños. ♥



Me pasé toda la noche durmiendo, y me desperté a las 10 de la mañana, aun con sueño. No se oía nada: Ningún ruido, voz o risa. Y eso era raro porque en esa casa siempre había ruido. Hacía un día precioso. Me levanté, y observé la cama de Álvaro, que estaba vacía y echa ya. Me imaginé que habrían salido a comprar todos, y para no despertarme, me dejaron sola durmiendo. Me vestí y bajé abajo para ver si encontraba algo para desayunar. Estaba la puerta del jardín abierta, eso me extrañó. Yo había olvidado por completo que hoy era mi cumpleaños. Salí fuera para ver si alguien estaba allí. En ese momento me llevé una gran sorpresa: Alguien vino por detrás de mí, me agarro por la cintura y me dijo al oído:
- ¡Muchas felicidades preciosa! – Era Álvaro. Se giró hacía mi y me besó.
- Muchas gracias. – Le abracé, y pregunté por los chicos.
- ¿Dónde están todos? – Me giré, y estaban todos detrás de mí, y gritaron a coro:
- ¡FELICIDADES! – Fui corriendo y les abracé a todos. Se habían acordado de mi cumpleaños. Me dirigí a Leo y le abracé también.
- ¿Por eso te quedaste, porque era mi cumpleaños? - el respondió:
- Claro, ya que había venido hasta aquí… - No podía parar de reírme con Leo. Segundos después llamaron al timbre de la casa. No podía creerlo: Eran Laura, Rocío y Mar. Habían venido solo por mi cumpleaños… Eran las mejores amigas del mundo. Miré a Álvaro y le abracé.
- ¿Les has dicho tu que vinieran?
- Te dije que iba a ser el mejor cumpleaños de tu vida…
- Pues lo esta siendo. De hecho, cada día que pasa es el mejor por estar contigo.
- Eres la persona más importante de mi vida ahora mismo.
- No me había dicho nadie nunca algo tan bonito. – Me besó, y fui a saludar a Laura, Rocío y Mar.
- Muchísimas gracias por venir, pero no hacía falta.
- Muchas felicidades bonita. – Dijo Laura.
- ¡Felicidades!!!  - Dijeron Rocío y Mar.
- Gracias. – Dije abrazándolas.
- Nos invitó Álvaro. – Dijo Laura riéndose.
- Si... Es mi… lo digo porque Mar no lo sabe… - Mar puso cara de sorpresa.
- Oye, tú y yo tenemos que hablar eh… - Me dijo Laura. – Toma, tu regalo de las tres, y la carta mía y de Rocío.
- Gracias, en serio. – Volví con todos los demás y me dieron los regalos. Primero Ana:
- Felicidades, ¡haber si te gusta guapa! – Me dio dos besos y lo desenvolví. Era un calendario de Justin Bieber.
- ¡Me encanta!!!
- Me alegro, porque me ha costado mucho encontrar…
- Mi regalo. – Era el de Carmen. Una nueva funda para el móvil con la foto de Auryn en ella.
- O… Que bonita la foto. – Me reí. – Gracias.
- De nada, ¡Me alegro de que te guste! – El siguiente regalo era el de Rachel. Tenía la sensación de que era algo de Justin… Y no me equivocaba: Un póster enorme suyo.
- ¿Te gusta?
- ¿Tu que crees? ¿Si sale el como no me va a gustar? – El regalo de Sara era un colgante con un “Smile”.
- ¿Lo pillas? Smiler, un smile. – me dijo.
- Claro… – El de Leo lo iba a abrir ahora. ¡Que recuerdos me trajo esa foto! El regalo era un marco de fotos con momentos que habíamos vivido de pequeños.
- Que recuerdos… - Dije sentimental.
- Si… Aun me acuerdo de ese día. Aun tienes eso por abrir. – Era muy bonito todo lo que hacían por mí. Otro llavero, donde ponía: BFF. El regalo de los chicos dijeron que era lo último. Lo habían echo entre todos, a saber que sería. Por lo tanto, abrí el de Laura, Rocío y Mar. No me lo podía creer: Era un colgante en forma de corazón, y se abría: Dentro había una foto de todas nosotras juntas, de hace 5 años. Les abracé y sonreí recordando ese día, que fue también el día de mi cumple. Entonces cumplía 13 años. Ahora 18. Como había cambiado todo.
- Me encanta, muchísimas gracias, os quiero. – Les abracé. Fue uno de los regalos que más me gustó. El último regalo, el de los chicos; no quería que me sorprendieran mucho, tampoco me importaban tanto los regalos. El regalo era bastante más grande que los demás.
- Ábrelo, te va a gustar. – Dijo David mostrándome el regalo.
- No hacía falta que me comprarais nada… - Al abrirlo, pude observar lo que era: Una gran caja que en su interior habían más cajas. El regalo final, era algo que nunca habría imaginado. Me tapé la boca con la mano, y se me cayó una lágrima: Era una entrada que yo no había podido conseguir nunca, para conocer ha Justin Bieber.
- ¿Cómo la habéis conseguido? No puede ser… - dije aun llorando.
- Bueno… Ha sido difícil, pero como te queremos tanto. – Dijo David.
- Muchas gracias, en serio. Creí que no podría conocerle este 2013, y gracias a vosotros… Le voy a ver. – les abracé y Álvaro me llamó.
- Maria, aun falta un regalo. - Me dijo misteriosamente Álvaro.
- No hace falta que me des nada, en serio.
- Me da igual, te lo daré igual. Espero que te guste. – Lo abrí a poco a poco. Era precioso: Un colgante en el que ponía grabado: Maria&Álvaro, en un corazón.
- Te quiero. – Nos abrazamos y nos besamos.
- Se que no es gran cosa, pero bueno…
- Me da igual, cualquier cosa que me des, será perfecta.
- Te quiero. – Mi día estaba siendo perfecto de momento. Las cosas mejoraban por minutos.
- Venga, arréglate que nos vamos a comer a un restaurante. – Dijo Álvaro.
- Te dije que no quería más sorpresas.
- Y yo te dije que hoy iba a ser el mejor cumpleaños de tu vida-
- Y lo esta siendo. – Entramos dentro para cambiarnos, y ya que era mi cumpleaños, me puse mi nueva ropa. Bajé abajo ya preparada. Me sobró tiempo mientras los chicos se arreglaban. Me conecte, y todo twitter me estaba felicitando. Les di las gracias a todos, y hable con algunas. Álvaro me mencionó.

Eh, María, ¡Muchas felicidades!!! Te quiero.
Le respondí:

¿Me tienes al lado y me hablas por twitter?
Ahora estoy detrás de ti.

Me giré al leer la mención, y me besó nada más girarme.
- ¿Como lo estas pasando cariño?
- Me hablas de una forma… Preciosa. – Le dije riéndome. – Lo estoy pasando genial. Y lo del restaurante no hacía falta, en serio. – Puso su dedo índice rozando mis labios.
- Todo lo hago por ti. – Le miré a los ojos, me besó y me abrazó. Cuando me giré noté que todos nos estaban observándonos des del piso de arriba. Les miré y disimularon haciendo que bajaban por las escaleras.
- Nosotros estábamos por aquí de casualidad eh… - Dijo Dani. No se le daba muy bien pasar desapercibido. Álvaro me dijo riéndose:
- Seguro que nos envidian.
- ¿Por qué?
- Los dos sabemos porque.
- ¿Crees que Dani se lo pedirá a Carmen algún día?
- Estoy seguro. Se quieren mucho. – A la hora de comer nos fuimos al restaurante. Cuando llegamos observé el lugar: Era precioso, tenía un parque con todo de flores, árboles y hierba verde. En medio había un columpio de madera, se parecía al que tenían los chicos en casa. Ese sitio me hizo acordar de uno que estaba en Reus, al que yo había ido varias veces con la familia de pequeña. Álvaro me acompañó dentro con todos. Las mesas eran muy largas, normal, éramos 14ersonas.
- ¿Des de cuando estáis organizado esto? – Pregunté.
- Des de hace unas 2 semanas o así. – Respondió Blas. Me quedé sin palabras, todo aquello lo hacían solo por mi, ahora si que me creo a Álvaro, me quiere de verdad. Nos sentamos a comer. A media comida, recibí una llamada: Era el momento menos apropiado para esa llamada. No escuché la llamada con el ruido de la gente, y como llevaba el móvil en el bolsillo, contesté sin darme cuenta. Se oyó una voz, la de Aron. Si, era el chico con el que había cortado hace un año, con el que había salido un montón de tiempo. Álvaro escuchó la voz, mientras Aron decía por teléfono:

- ¿María? Tengo que hablar contigo, verás, quiero volver a estar contigo…

Miré a Álvaro con miedo, el me miró mal, se levantó de la mesa, y salió fuera. Colgué; ¿Por qué tenía que pasarme eso el día de mi cumpleaños?







No hay comentarios:

Publicar un comentario