Álvaro
me dijo si quería ir al comedor con el, para ir cogiendo sitio. Le dije que si
y me fui con el de la mano.
Entramos
al comedor y ya había bastante gente. Cogimos una bandeja y elegimos lo que
quisimos. Vinieron los demás.
-
Podríais habernos esperado. – dijo Carlos.
-
Si, era para coger sitio.
-
Pero si ni siquiera habéis cogido comida.
-
Bueno da igual. A comer. – elegimos una mesa, y nos pusimos a comer. Yo apenas
tenía hambre, no podía asimilar lo que había pasado antes en el vestíbulo.
-
¿No comes? – me preguntó Carmen.
-
No tengo hambre, estoy cansada. Creo que me voy a la habitación a dormir. – me
levanté y dejé mi plato en la mesa. Le pedí la llave a Ana y me subí para
arriba. Me senté en la cama y miré por la ventana. No sabía en que pensar.
Entre al baño para lavarme la cara. En ese momento entró Rachel.
-
¿Por qué te has ido tan pronto?
-
Estoy cansada, nada más.
-
Es por lo de esta tarde, ¿Verdad?
-
Si, es un poco por todo. Mañana en el concierto estará…
-
¿Quién?
-
¿Te acuerdas de esa chica de aquellas chicas de ese día?
-
Si, la rubia y la otra, Cristina.
-
Pues esas, estarán en el concierto.
-
¿Y que importa eso?
-
Pues por lo visto Cristina a estado con Álvaro.
-
Que fuerte. Pero ahora esta contigo.
-
Conmigo… Aun no somos nada. Solo nos hemos besado.
-
Porque os queréis. – me tumbe en la cama para dormirme.
-
Si, pero esa chica es mayor que yo, y…
-
No pienses en eso. El nunca te haría algo así.
-
Bueno, intentaré dormirme. – me dormí cuando todas habían acabado de cenar.
-
¿Esta dormida? – dijo Álvaro entrando en
la habitación.
-
Si, se ha dormido hace un rato. – le contestó Rachel que había estado todo el
rato conmigo antes.
-
Bueno, hasta mañana chicas. – se acercó a mi y me besó en la mejilla. – Buenas
noches. – me dijo al oído.
-
Buenas noches. – le dijeron a Álvaro. Salió de la habitación y se fue a la
suya. Todas se fueron a dormir. Había un gran silencio en la sala. Yo me
desperté, y no pude dormirme. Me desperté la mañana siguiente a las 8:00 muy
cansada por no haber dormido casi nada. No me había puesto ni el pijama. Me
levanté y me senté en mi cama a pensar lo que haría hoy. Decidí ir a la
habitación de los chicos para darle una sorpresa a Álvaro. Abrí la puerta sin hacer
ruido y entré a la habitación del lado, la de los chicos. Me acerqué a Álvaro
sin hacer ruido y le susurré:
-
Despierta. – abrió los ojos. Por lo visto ya estaba medio despierto y se levantó.
-
¿Que haces aquí?
-
He pensado que siempre vienes tu a darme los buenos días, y hoy he venido yo.
-
Pues han sido los mejores buenos días. – Magí entró y chilló a todos para que
despertaran. Yo tuve que correr a esconderme en el baño, para que no me viera
allí.
-
¡Venga!!!! ¡Hoy hay que hacer muchas cosas!!!! – todos despertaron lentamente.
David quiso entrar al baño, donde yo estaba escondida.
-
¿Porque no se abre la puerta del baño? – Álvaro salió corriendo hacia el y le dijo
a Magí.
-
Bueno, ya nos arreglamos. – le cerró la puerta y me dijo que ya podía salir.
- ¿Que hace ella aquí? - me miro raro.
- Pues... Da igual, después os lo cuento. - volvió a entrar Magí.
- Venga
chicos, a ensayar. En menos de 24 horas tenemos el concierto y hay que hacer las
pruebas de sonido. – Álvaro me dijo:
- Tengo que
cambiarme para el concierto y tú tienes que cambiarte también. Cuando acabes
espérame fuera. – nos fuimos cada uno a nuestras habitaciones a vestirnos.
- ¿Qué vas a
ponerte? – me preguntó Ana.
- Pues la
verdad… Aun no lo se. – miré en el armario pero nada me convencía. Solo me
parecía presentable un vestido que me había traído negro pero era más de verano
que de invierno. - ¿Me ayudáis con la ropa? – Rachel se acercó y me dijo lo que
ella se pondría.
- Unos
pitillos negros, una camiseta y unas bailarinas o botas. – yo le hice caso en
casi todo: Primero me probé los pitillos negros, luego una camiseta de manga corta
negra donde ponía “I love music” en letras brillantes y unas botas negras con
cordones.
- ¿Me dejáis
entrar al baño? – des de fuera se oían las voces de Ana y Sara.
- Si, esta
abierto. – cuando entré estaban Sara y Ana maquillándose un poco. Me puse ante el espejo y me hice la ralla.
Después me puse crema y brillo de labios.
- Ya estoy. –
Salí del baño y me senté en mi cama con el móvil esperando a las chicas.
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