Eran las 9 de la
mañana cuando desperté Álvaro aun estaba en mi cama dormido, y parecía que no
despertaría en un rato. Le deje allí y no le desperté. Salí de la habitación y
cerré la puerta sin hacer ruido y salí al pasillo. Creo que nadie estaba
despierto salvo yo, así que salí fuera al jardín para intentar componer algo
con mi guitarra. Volví a entrar a la habitación para cogerla y después bajé
abajo. Salí fuera. Hacía sol, y todo era muy agradable. Me senté en un banco, y
me puse a tocar la guitarra. Intenté tocar la melodía de la canción “Para
derribar los recuerdos” de Auryn. En 10 minutos apareció David por la puerta de
abajo.
- ¿Qué haces aquí tan
pronto? – dejé de tocar la guitarra y le miré.
- ¡Me has asustado! –
nos reímos, y el se sentó a mi lado.
- Aun no me has
respondido. –
- Bueno, es que no he
pasado muy buena noche, he tenido una pesadilla, he despertado a Álvaro, y
después me he vuelto a dormir. –
- Vaya noche, bueno, a
ver si hoy te encuentras mejor. –
- Si, ver. –
- ¿Estabas tocando? –
se preguntó.
- No, bueno, no toco
ni canto, solo estaba… -
- Toca algo, venga,
¿Si no porque tienes una guitarra? –
- Bueno… vale. Pero
solo un poco. – entonces le toque un poco de una canción que compuse yo un día.
- Tocas bien, podrías
tocar en algún concierto. – nos reímos.
- Sabes, me acuerdo
perfectamente del día en que compuse esta canción. – me puse a reír después de
recordarlo.
- ¿Y cuando fue?- le
mire con una extraña cara.
- ¿Seguro que quieres
saberlo? – me reí y se lo conté.
- Que gracioso, pero
¿A quien se le ocurriría componer algo así? – me tapé la boca con la mano y me
reí sin parar.
- Aja jajá. Estaba
loca. – miré el móvil y ya eran las 10:10. Inmediatamente pedí un deseo. Espero
que se cumpliera.
- ¿Vamos dentro? – me
preguntó.
- Yo me quedo aquí un
rato más. –
- Vale, pero no te
resfríes, que hace frío. –
- No tranquilo. –
David entró dentro. Yo me quedé sola fuera, e intenté volver a tocar algo. Como
no tenía inspiración, entré dentro y subí a la habitación a dejar la guitarra.
Álvaro seguía dormido. Para despertarle, le tiré un cojín en la cara.
- Despierta. – me reí,
el se movió lentamente hacia el otro lado de la cama.
- Tengo sueño, déjame
dormir. – se tapó la cara con el cojín y siguió durmiendo.
- Tengo que decirte
algo estoy saliendo con David. – cuando oyó eso se levantó rápidamente.
- ¿Que? ¡Será una
broma! – se enfadó un poco. Pero en seguida le dije que era una broma.
- Solo era una broma
para despertarte y ¡Inocente! – me volvió a tirar el cojín a mi.
- No me asustes así. –
nos reímos y me senté a su lado.
- Sigues en mi cama.
¿Cómo has dormido? –
- Bien. A pesar de lo
de anoche, ¿Estas bien? –
- Si, no tuve más
pesadillas. Gracias a ti. – se levantó y me habló de varias cosas.
- Hoy aun no te he
dicho que te quiero. –
- Tu no, pero tu ojos
si. – me besó en la mejilla cuando no me lo esperaba.
- Me gustas mucho. –
le abracé sin dudarlo.
- Te quiero Álvaro. –
seguí abrazándole, y nunca dejaría de hacerlo.
- Tengo que decirte
una cosa muy importante. – se puso serio, pero antes de que me lo dijera Dani
entró gritando por la puerta.
- Álvaro, el próximo
concierto es en Málaga este fin de semana. – como siempre Álvaro se quedó con
la palabra en la boca.
- Tendrán que venirse
las chicas. – Dani asintió y salió otra vez por la puerta. Álvaro y yo nos
quedamos solos en la habitación.
- Un concierto en
Málaga, que guay. –
- Si, seguro que lo
pasáis muy bien. – Se levantó y cogió algo de ropa para llevarse al concierto y
la puso en una mini maleta. - ¿No vas a traerte nada de ropa? –
- No se, solo lo que
me ponga ese día, a no ser que hagamos algo especial. –
- Habíamos pensado en
ir a la playa después del concierto. –
- ¿Después del
concierto? ¿Por la noche? –
- ¿Por qué no? Sería
muy romántico. – se medio río.
- Estar contigo es
mejor que nada. – al final acabamos de hacer las maletas para irnos al
concierto. Ese sería mi primer concierto suyo, que ganas. Pero que
estuvieran rodeados de chicas me
preocupaba. Aun más si esa tal Cristina estaba.
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