Quise acercarme más para verla de cerca, pero unas chicas no
me dejaban pasar. Regresé atrás para hablar con Carmen.
- Si... Creo que si es ella... ¿Como que no nos dijo nada? –
Se extrañó Carmen.
- ¿Con quién habrá venido? Tengo que hablar con ella, cuando
acabe el concierto voy fuera a ver si la alcanzo.
- Está bien... Me tiene preocupada, ni nos llamó, ni nos
dejó mensajes... Nada.
- Si ha venido hasta aquí, digo yo que estará bien... Pero
ahora pienso disfrutar del concierto. – Dejamos de hablar del tema, y nos
giramos adelante otra vez. El concierto empezó poco después.
-¿Como estáis Toledo? – Gritó Blas al público. Todos
Empezaron a chillar, a llorar y aplaudir. Empezaron cantando Route 66 y
siguieron con HeartBreaker. Aquello era impresionante; las luces, la gente
saltando y cantando... Mucho mejor que ir de fiesta con los amigos a una
discoteca. Todo pasó muy rápido; acabaron el concierto cantando Siempre estás
ahí, pero después, volvieron a salir por sorpresa y cantaron HeartBreaker 2
veces por última vez. Aquella noche había sido increíble. Apagaron los focos, y
encendieron las luces. Intenté acercarme a ella para saber que no me confundía
de persona;
- Id saliendo fuera antes de que esto acumule de gente y no
os dejen salir, Carmen y yo tenemos que aclarar antes una cosa. - Les dije a
las demás.
- Vale, nos encontramos... ¿al lado de la columna...? - Dijo
Maria.
- De acuerdo, hasta luego. - Carmen y yo nos dirigimos a la
que creíamos que era ella, pero tardamos demasiado. La había perdido de vista.
- ¡Mírala! - Dijo Carmen señalando una chica con sombrero
que al parecer era ella.
- Vamos, corre. - Pasamos por el medio de la gente, y
logramos alcanzarla.
- ¿¡Sara...?! - Chillé mientras le daba un golpe en el
hombro. Ella echó a correr; la seguimos, pero no tardamos en perderla de vista.
Era como si se hubiera esfumado.
- No la veo... Creo que la hemos perdido. - Dijo Carmen
bajando la cabeza.
- Lo que no entiendo es porque
intenta esconderse de nosotras...
- No querrá que sepamos nada de
ella, ni que le hagamos preguntas de porque está aquí. - Temió Carmen. Salimos
fuera; pude reconocer el sombrero rosa que llevaba puesto, y fuimos corriendo
hacía ella. Cuando nos vio, quiso huir, pero Carmen le cogió fuerte el brazo de
modo que suspiró, y se alentó. La condujimos detrás del pabellón para hablar
tranquilamente con ella.
- Habla. – Le sugerí.
- ¿Qué queréis que...? – Dijo Sara
confusa con una mirada baja.
- ¿Dónde has estado todos este
tiempo? ¿Por qué te fuiste? Nos tenías a todos muy preocupados. – Dijo Carmen
dirigiéndose a ella para darle un abrazo.
- Lo siento, siento no haberos dicho
nada sobre como estaba...
- No hablamos de unos días, han
pasado meses, y no nos has mandado ni un mensaje, ni una llamada, ni un correo...
nada. – Dije.
- Necesitaba alejarme de todo esto
durante un tiempo.
- Aquí lo tenías todo, ¿por qué te
fuiste? – Preguntó Carmen.
- No, eso no es verdad. Estaba sola,
sin mis amigas, sin mi familia... y la persona que más me importaba aquí, ni me
miraba... ¡Por eso me fui! No quería sufrir más por las noches, levantarme,
darme la vuelta y hacer como si nada.
- Hombre... podrías habérnoslo
contado. – Insistí.
- No quería amargaros la vida,
vosotras solo estabais pendientes de divertiros, y ser felices, y yo... no quería
arruinároslo todo.
- Vale, y... ¿a qué has venido aquí?
A que ha venido lo del concierto, ¿si necesitabas alejarte de ellos? – Dijo
Carmen desesperada.
- Tenía que verles. A ellos, y a las
Auryners. Les dije que no os dijeran nada de que venía, pero me habéis visto...
y todo se ha complicado. Bueno, lo mejor es que me vaya antes de que los chicos
me vean, no quiero causar más problemas... Y en septiembre empiezo clases de
teatro en Barcelona, no puedo quedarme aquí.
- ¿Estas de broma? Ahora que has
venido, no puedes irte otra vez. – Dije. Entonces, los chicos salieron por la
puerta de atrás, donde estábamos nosotras.
- ¿Sa...Sara...? – Tartamudeó Dani
al verla, que era el primero en salir. Se paró justo en la entrada, y cuando
los otros iban a salir, se chocaron contra el. Carmen y yo nos reímos.
- ¡Sara...!!! – Gritaron todos, y
fueron a abrazarla. Salvo Carlos, que aún no se lo creía.
- Creo que deberíamos irnos... –
Dijo Álvaro con una mirada refiriéndose a dejar a Sara y Carlos solos.
- Vamos, nos vemos fuera. – Le
dijimos a Sara. Nos fuimos disimuladamente, y ellos se quedaron solos.
- Es increíble que hayas vuelto. –
Dijo Carlos con una sonrisita tímida.
- No he vuelto, tan solo me quedaré
unos días hasta el próximo tren en el que me vaya mejor ir. – Carlos puso cara
de desánimo.
- Vaya... pues...
- Ya no me valen las excusas. No
pienso quedarme, estoy harta de todo, primero, me haces creer que te importo,
luego pasas de mi, y después dices que me querías justo cuando subí al tren...
Los chicos sois así, unos... – No le dio tiempo a terminar. Carlos se acercó a
ella, le acarició la mejilla, y la besó. Sara se separó de él en seguida.
- ¿Se puede saber que haces? Primero
dejas que me vaya, ahora vuelvo, y me besas. ¿Para que? ¿Para que luego vuelvas
a romperme el corazón? Creo que ésta vez no voy a cometer el mismo error.
Carlos se quedó sin palabras, bajó
la cabeza, y por segunda vez, se despidió de ella, pero ahora, parecía ser que
para siempre.
- Bueno... en ese caso, espero que
sigas siendo fuerte como eres, y seas feliz. Adiós... – Pasó por delante de
ella sin decir nada con la cabeza baja, y volvió con nosotros. Sara se dejó
caer al suelo llorando sin consuelo, se quitó el sombrero, lo lanzó, y salió
corriendo.
Vimos a Carlos venir hacía nosotros,
y solo al ver su cara, empezamos a preocuparnos.
- ¿Qué ha pasado con Sara? – Le
preguntó Álvaro. Carlos no contestó. Miré a Carmen, salimos corriendo hasta
donde estaba ella; pero ya no estaba. Solo vimos su sombrero rosa en el suelo.
Carmen empezó a llorar. La habíamos perdido de nuevo.
- Tranquila... Si es su decisión,
estará mejor.
- Pero...
- Tendremos que olvidarla. Lo
siento...
- Y yo...
Les contamos todo a los chicos, y
decidimos que lo mejor era volver a casa, y olvidarnos de esto, que Sara estará
mejor como ella ha decidido. Por fin llegamos, y todo volvía a ser medianamente
normal. Solo que todos teníamos unas caras de preocupación que inundaban aquel
lugar de tristeza. Subí arriba a ducharme, y a desahogarme un poco de todo esto
que estaba pasando. Ahora mismo yo también necesitaba espacio, alejarme de esta
situación, volver a casa, con mi familia, mis amigos... Quería volver a verles.
Ya hacía más de un año que no les veía. Es más, este verano hacía un año que
vinimos a vivir a Madrid en el apartamento, y en Noviembre hará un año que les
conocimos. Este año me ha pasado muy rápido, y todo ha sido muy raro, sobretodo
porque estaba alejada de lo más querido. Salí de la ducha, y encontré un
mensaje en el móvil. Era de una de mis mejores amigas, me echaban de menos por
allí.
Ahora mismo desearía estar ahí para
darles a todos un gran abrazo.
Pero quién sabe cuando todo volvería
a ser como antes... Si ellos se vienen conmigo al pueblo, entonces, voy. Pero
eso no es posible... Esto de tener una relación con alguien de un grupo con
tanto trabajo, es muy difícil. Giras, conciertos, firmas...
Fui a la habitación, cuando poco
después, entró Álvaro. Parecía estar muy feliz, después de lo que había pasado.
- Tengo que contarte una cosa muy
importante.
- Bueno, cuéntame. – Le dije
sonriendo.
- Eres a la primera persona que se
lo cuento, quería que fueses tú. Bueno, los chicos ya lo saben, porque nos lo
han dicho antes a todos juntos, pero bueno...
- Vale, va, dime, que es.
- Auryn... Se va a Latino-América; o
sea, nos vamos de gira unos 2 años allí. ¡¿No es genial?!
- Si... ¡Es maravilloso! ¡Era
vuestro sueño! Y lo vais a cumplir. Os lo merecéis.
- Vaya... Gracias, pensé que no lo
entenderías.
- ¿Por qué no iba a entenderlo?
- Da igual... Déjalo. – Le sonreí, y
nos dimos un gran abrazo.
Todo esto iba a acabar pronto; lo
presentía.
sige porfavor kiero saber k va a pasar con sara y carlos y maria y alvarooo
ResponderEliminar¡En el próximo capítulo se aclarará todo! Gracias por leer la novela :)
Eliminarno vas a subir mas cap ???
ResponderEliminar